Bernardo de Chartres, filósofo - juliettaschool
jueves, 15 de mayo de 2014

"A hombros de gigantes" Bernardo de Chartres.

Bernardo de Chartres

filósofo del siglo XII
   "Somos como enanos a los hombros de gigantes. Podemos ver más, y más lejos que ellos, no por alguna distinción física nuestra, sino porque somos levantados por su gran altura."

  La humildad forma parte del valedor del conocimiento. 

  Los ideólogos suelen estar en un segundo plano y la fachada del sabio sólo suele ser la de una persona que cumple con los estereotipos que la sociedad moderna marca hoy día. 



Los sabios aprenden y su humildad es compartida porque el saber es servil. Esto no quiere decir que estereotipo y saber no comulguen sino que no es lo usual.

 Los que saben, los ideólogos, los pensadores, los meditadores, los reflexivos… siempre están inmersos en el saber, a hombros de gigantes. Una voluntad innata no deja quieta la creatividad y se construyen nuevas de pensar, de trabajar y de vivir… siempre "A hombros de gigantes". 

La fuente del saber, de enseñar y compartir se fundamente en los pilares de aquellos freethinking que movieron mucho por la educación en su tiempo, aún sabiéndoles a poco.

Los que desean comprender la vida y vivirla con la mesura que brinda la oportunidad de este préstamos cuerpo y alma. Agasajan el nuevo día y toda la riqueza que necesitan es la bienvenida al aprendizaje. No por ello buscan la llegada rápida, porque cada uno tiene su tiempo y su momento para sentir la motivación y voluntad del saber. 

Saber, es el destino del hombre. Por eso la formación es continua, de demanda, mortal de necesidad. Si la responsabilidad está en el adulto como ser o en la empresa, es harina de otro costado. 

 Los estudiantes del siglo XII buscaban a sus maestros. Cuando decimos buscaban, queremos decir que se movían por el mundo en busca del saber. Porque una vez adquirida la enseñanza-aprendizaje se iban a otro punto físico real donde hubiera otro maestro y seguir creciendo "A hombros de gigantes". Fue en el siglo XII cuando se creó la universidad. El lugar que reuniría a los maestros y permitiría concentrar a los alumnos en un punto físico real. 

Bernardo de Chartres condujo el saber de los monasterios a las escuelas y finalmente a la universidad.  "A hombros de gigantes".  Bernardo de Chartres, el erudito neoplatónico.


La universidad

La universidad debería ser el concepto máximo de la enseñanza-aprendizaje de los adultos. Ese lugar donde uno espera desarrollar su crecimiento personal y leer la vida a través de los grandes filósofos. 

Finalmente todos vamos a la universidad de la vida porque pensar, repensar, aprender, empatizar, compartir es un camino a veces llano y otras abrupto. Aunque finalmente camino para el estudio del hombre. 

Fortalecer la inteligencia interpersonal buscando la compañía de gigantes. Apoyarse en sus predecesores para llegar más lejos.

   Gigantes de espíritu. 
   Gigantes de corazón. 
   Gigantes ideólogos. 
   Gigantes amantes del saber.

 Bernardo de Chartres, precursor del nacimiento de la universidad. Nos deja el sabio consejo de una enseñanza-aprendizaje humilde.

 Pág. 144 

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